miércoles, 12 de septiembre de 2018

# relatos

Sin alas, con amor




Y allí yacía un ángel sin alas, repartiendo cariño a la gente. Del otro lado de la calle se encontraba un hombre sin rumbo alguno, dejado de lado por su propia conciencia, no supo responder a sus necesidades, se estaba perdiendo a si mismo.
           Luego de un tiempo el ángel recobró las alas por haber ayudado al hombre sin rumbo, muchos pensarán y dirán que ha conocido al señor, que le ha dado consejos, que le ha ayudado aunque sea de madrugada. Pero no, se equivocan, el ángel repartía alegría y amor de una manera particular.
          Entregaba libros a todas las personas que se cruzaba, muchos de emocionaban por el presente del desconocido pero nunca le daban uso. Otros, aunque no todos, lo rechazaban mirándolo con escepticismo. Y por último, algunos pocos, se animaron a adentrarse entre esas páginas bañadas en tinta negra. 
          Fue ese momento, donde la voluntad del ángel fue concedida y pudo recibir sus alas inexistentes. 
         Sintió un aire de satisfacción.
         Salvó a una persona de su propia vida, de la realidad, formando a esos seres extrañas que se escabullen en los libros, a aquellos que se hacen llamar lectores.


Este es uno de los relatos cortos que escribí espontáneamente, como les había dicho, voy a empezar a subirlos. Espero que los disfruten tanto como yo lo hago cuando los escribo. 
Comenten que les pareció, me agrada leer sus opiniones. Nos leemos!

Florencia.

2 comentarios:

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